Por qué debería tener un organigrama

Un organigrama es una representación gráfica de la estructura de la organización. Nos muestra jerarquías, responsabilidades y alcances.

Es muy importante que las empresas realicen el suyo, pero aún más importante es que lo comuniquen. En muchos caso, suele hacerse solamente por requisito de alguna norma, pero la real utilidad del organigrama está en que sea nos sirva en el día a día para organizar las tareas y la toma de decisiones. Por ejemplo debe servirnos para definir quién tiene la responsabilidad, a quien debemos reportarnos o a qué equipo de trabajo pertenecemos. Parece algo sin sentido, no? Para qué necesito un gráfico si ya sé quien es mi jefe? Sí, es verdad, pero en la práctica, muchos empleados consultan al dueño antes de consultar a su jefe directo. Esto no trae más que problemas de debilidad del mando medio, errores en las tareas y sobrecarga del dueño. Por eso repetimos: no sólo hay que tenerlo sino comunicarlo y sobre todo, respetarlo.

organigrama

En los organigramas tradicionales, cada persona reporta sólo a otra persona. Otras empresas también utilizan organigramas matriciales, donde la gente trabaja por equipos y puede tener que responder a distintos líderes en distintos procesos.

¿Alguna vez escucharon la frase “cada casa es un mundo?” Con las empresas pasa lo mismo, no hay dos empresas iguales. Cada empresa es resultado de su gente, sus valores y en consecuencia de su cultura organizacional. Por eso, cada organigrama es diferente: vertical, horizontal, más chato (con poco niveles gerenciales) o más piramidal (con muchos niveles)… ¡Todo vale!

Cómo hacer uno

Para ayudarte a empezar te dejamos algunos tips:

  • Planificar una reunión de equipo para listar todos los puestos y actividades que deban estar incluidos en el organigrama.
  • Empezar por el puesto gerencial más alto, y luego ir colocando en el organigrama quienes dependen de él, y a su vez quienes dependen de esas personas.
  • Relevar todos los puestos de trabajo y las relaciones entre ellos.
  • Verificar que todas las personas estén dentro del organigrama y que tengan un líder. Si alguien tiene dos jefes, marcaelo con un color, y analizar por qué, si es correcto o si eso le genera problemas.

Por último, no se olviden: El organigrama es una foto a hoy. Es muy importante prever revisiones periódicas de manera de mantenerlo actualizado.

Ahora sí, manos a la obra. ¡No esperes más para tener tu propio organigrama!

 

Malena De Trueba

Consultora Biztorming Training & Consulting

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